Sudáfrica

 

Mhhhhh… ¿qué empacar?, ¿cómo decido?, ¿qué quiero llevar?, ¿qué necesito llevar?

¡Y comienza la odisea de la maleta!  Lo primero es organizarnos. Estas cuatro preguntas hay que ponerlas en orden.

  1. ¿Que necesito llevar?
  2. ¿Cómo decido?
  3. ¿Qué empacar?
  4. ¿Qué quiero llevar?

Aunque este puede que sea el orden correcto, lo cierto es que la tendencia es comenzar por el numero 4.

 

Empacar para un viaje es un ejercicio de análisis. Viajamos para disfrutar de la experiencia, para relajarnos y, sin embargo, muchas veces el equipaje termina siendo uno de los mayores motivos de estrés durante un viaje. Con solo dedicar unos minutos al análisis podemos minimizar las consecuencias adversas de este proceso y convertirlo en solo una necesidad ineludible. Antes de comenzar con algunas ideas prácticas, les contaré de mi más reciente experiencia.

 

Acabo de regresar de acompañar un grupo a Egipto y Jordania. ¡Un viaje alucinante! Si no lo han hecho, lo recomiendo. Es como dos viajes en uno, un viaje a otro país y un viaje en el tiempo. A alguno de nosotros nos habrá ocurrido (puesto que es una lotería) que nuestro equipaje ha viajado mayores distancias que sus dueños. Pues la lotería le tocó a tres de los pasajeros.  Sí, se puede disfrutar con un mínimo de equipaje. Estos viajeros lo comprobaron de la forma más real. Obligados a no tener lo que consideraron indispensable y, que al fin de cuentas, no les fue necesario.

Es asombroso como los pasajeros pudieron sobrevivir, con buen humor y creatividad, los primeros 7 días del viaje sin su equipaje. Solo hay que estar conscientes de lo que es necesario y lo demás se improvisa con cada mercado, tienda de recuerdos y otros recursos. ¿Inconveniente?, quizás, pero es cuestión de mantener una buena actitud y continuar disfrutando del viaje. Las maletas, aparecen. Lo que nos perdemos, preocupados por ellas, quizás no lo volvamos a vivir. Para estas experiencias no importa lo que tengamos puesto.

 

La experiencia no es para asustar, son cosas que pasan y esperamos que no vuelva a pasar, pero quiero compartirla para que les ayude a ponderar en las cuatro preguntas. ¿Qué necesito llevar…? No todo lo que ponemos en la maleta es indispensable. Al levantarnos, asearnos (que el hotel provee lo necesario), ropa interior limpia (que podemos llevar de repuesto en el equipaje de mano), quizás un poco de maquillaje (que las mujeres siempre llevamos a mano).

Así que la conclusión es…no necesitamos estar como en casa, solo necesitamos lo esencial. ¿Cómo decido? ¿Qué es esencial…? El tamaño de algunos productos de belleza (los envases para viaje de 4 onzas o menos nos ayudan a controlar el exceso). ¿Necesitamos un secador de mano? Los hoteles proveen uno en cada habitación pero: ¿sabían que si necesitan algo más potente pueden pedirlo al “concierge”? Generalmente ellos tienen este equipo para facilitarlo a los huéspedes. También, desde planchas de ropa hasta cepillos de dientes y peinillas para el pelo. Ropa: un cambio de ropa por día. Llevar demás es innecesario pues estaremos de ‘tour’ la mayor parte del día y al regresar al hotel nos cambiamos para dormir. Tener ropa extra es solo añadir peso al equipaje. Un par de atuendos extras es suficiente para una emergencia. Zapato: un par de zapatos cómodos (que generalmente llevamos puestos) y otro de repuesto. Aquí necesitamos análisis, ¿que zapatos son prácticos?, ¿puedo utilizarlos con casi toda mi ropa? o ¿tengo un par de zapatos para combinar con cada atuendo?

¿Qué empacar? Ropa que hayamos utilizando antes y que estemos seguros nos queda cómoda y ropa nueva que nos hayamos medido de antemano (para no tener sorpresas). También, son esenciales artículos de aseo personal y medicamentos recetados, paliativos o preventivos, una buena actitud y una sonrisa. ¿Qué quiero llevar?… Ahora la pregunta número cuatro hace sentido reconsiderarla. No siempre lo que quiero llevar es lo que necesito.

 

No queremos regresar comprando maletas extras, pagando exceso de peso o preguntándonos: ¿para qué traje esto? Al viajar utilizamos poco más del 50% de las cosas que empacamos. Siendo realistas, en ocasiones, lo que empacamos es por si acaso o porque nos gusta. Al igual que yo, estoy segura de que tienen ropa que ha viajado mucho y nunca salió de la maleta.

Al empacar es bueno tomar en cuenta la cantidad de días que viajamos, las actividades que vamos a tener o realizar, el clima y el peso de nuestro equipaje. No siempre disponemos del tiempo para ponderar todo eso, pero… podemos tratar dedicarle al menos media hora.

Considerando esta información como punto de partida podemos hacer el ejercicio de reducir el peso y tamaño de nuestro equipaje.

ADVERTENCIA se necesita ser valiente para hacerlo, sobre todo si estamos acostumbrados a viajar con mucho equipaje o con una maleta tamaño “lavaplatos”. ¡Pero créanme, funciona!

 

Es bueno recordar:

  • En ‘tour’ estamos afuera la mayor parte del día y en realidad, solo se necesita un cambio de ropa al día.
  • Las líneas aéreas tienen diferentes reglas para el manejo de equipaje. Si nos limitamos a una pieza de equipaje y a un ‘carry-on’ ahorramos en equipaje facturado en vuelos domésticos, minimizamos el equipaje perdido y nos concentramos en lo esencial: la experiencia del viaje, cultivar nuevas amistades, disfrutar de la jornada.
  • Las medidas de seguridad en los aeropuertos internacionales pueden hacer que se nos detenga para examinar el equipaje. Este proceso es más simple si solo tenemos lo esencial.
  • ¡Muchas veces compramos cosas, y que mejor ‘souvenir’ que algo que podamos ponernos!
 ¡Recuerden! No es seguro llevar dinero dentro del equipaje facturado.

   

Hay que tener en cuenta…

No es buena idea ir poniendo cosas en la maleta semanas antes de viajar. Eso hace que nos apeguemos a lo que nos gustaría llevar y no a lo que necesitamos llevar. Comencemos con la maleta vacía. Hay que intentar ser práctico y pensar en colores que combinen para crear atuendos diferentes con la menor cantidad de ropa. Acomode las combinaciones juntas. Por ejemplo: un pantalón azul y 2 blusas o camisas en combinación. Visualizar las combinaciones nos ayuda a decidir y a sentirnos confiados. 

Los pantalones en algodón de color azul, marrón o negro se ajustan bien al clima y permanecen limpios por largos periodos de tiempo. Estos colores ayudan a hacer mejores combinaciones. (los pantalones blancos, o de color pastel claro se ensucian con facilidad y muchas veces los utilizamos una vez y el resto de tiempo “viajan” en la maleta.) Además, en el otro lado del mundo nadie se va a dar cuenta que nos pusimos el mismo pantalón dos o tres veces. ¡Y si fuera así… que importa! Va a ser difícil que alguien te diga: “te vi con eso ayer” o en el mejor de los casos, si alguien lo dijera lo diría en otro idioma J.

Los zapatos deben ser cómodos y prácticos. La ropa interior debe ser suficiente para los días de viaje aun si hay servicio de lavandería, pues no siempre hay tiempo de utilizarlo.

 

Una vez tengamos todo lo que de verdad necesitamos…
Comenzamos a empacar.
¿Probamos?

 

El próximo 1 de julio partiremos a la aventura de Sudáfrica.  Será una toda una tarea el empacar pues viajaremos hacia el invierno. La lista que sigue a continuación puede adaptarse para cualquier destino, definitivamente, la sugiero que empacar para este viaje. También, verán – abajo- una tabla o “ejercicio” que da un poco de confianza al enfrentarnos a la posibilidad reducir la cantidad de ropa que vamos a llevar, dividiéndola entre lo que necesitamos y lo que queremos llevar.  Esto puede ayudar a viajar con un equipaje más liviano y eficiente.

 

Lista de empaque: Sudáfrica

(Sugerida)

La temperatura en la región fluctúa  entre los 30 y 70 grados Fahrenheit. UFF! Difícil de manejar. No, ya verán, es cuestión de estar preparados.

Capas de ropa: hay que vestir en capas para ajustarnos al clima sin tener que empacar muchas piezas. Si está más calientito, quitamos una capa, que baja la temperatura, añadimos una. Hay que tomar en cuenta nuestra propia tolerancia al frío. Esto puede variar, así que cuando digo “Jacket” me refiero a la pieza de abrigo más apropiada para cada quien. Si son muy friolentos (si una temperatura de 65 grados le hace tiritar) sería apropiado un “Winter Jacket”. Si esta temperatura podemos tolerarla como un aire acondicionado, entonces lleve un “Spring Jacket” con un sweater o “hoodie’, estos le pueden dar la protección necesaria.

Esenciales: Jacket, Sweater/Hoodie, Guantes, Bufanda, Capa de lluvia o Windbreaker impermeable, medias, zapatos cerrados.

Recuerden, esta es una lista sugerida y podemos añadir o quitar a gusto y necesidad.

  • 6 camisas/blusas de manga larga
  • 6 camisas/blusas de manga corta o camisillas/’camisoles’
  • 4-6pares de pantalones (pantalones incluye mahones o similar)
  • 2 pares de pantalones estilo “yoga” / “leggins” o similares (se prestan para vestir bajo blusas de corte largo o túnicas o debajo de los mahones en caso de frío extremo)
  • 1 traje (opcional)
  • 1 abrigo o ‘sweater’ de color neutral
  • 2 pares de zapatos – utilizar uno de viaje (el otro par puede ser casual, pero cómodo y versátil)
  • ropa interior para al menos 15 días
  • medias / 2 pijamas

Nota: los mahones, por ser de algodón,  se enfrían con el viento, si la tolerancia al frio es poca tomar la precaución de utilizar medias largas o ‘leggins’ bajo ellos o utilizar pantalones de lana, “khakis” o “chinos”.

Objetos de uso personal
(esenciales según genero)

  • Pasta de dientes y cepillo
  • Desodorante
  • Cepillo de pelo
  • Shampoo/acondicionador
  • Maquillaje / artículos de belleza
  • Crema de afeitar / navajas
  • Un pequeño costurero ( para emergencias)
  • Medicamentos recetados / preventivos o analgésicos
  • Repelente de mosquitos

Además, es conveniente empacar una bolsa de emergencia para llevar en el equipaje de mano.

En una bolsa Ziploc (grande):

  • 1-2 cambios de ropa interior
  • 1 par de medias
  • 1 camisa o blusa
  • Desodorante
  • pasta de dientes y cepillo

 

Este arreglo provee al menos 18 cambios de ropa!

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